lunes, 20 de junio de 2011

Las musas y los saberes perdidos.


Los Museos son los lugares favoritos de las musas, por eso hoy vamos a recorrer en parte el Museo  y la Biblioteca de Alejandría. Fueron las instituciones más importantes de la civilización antigua. Tanto, que el bibliotecario y el director del Museo, eran designados por el propio Faraón.
La biblioteca nació con la idea de ser la memoria de la humanidad,  y llegó  a albergar casi un millón de rollos de papiro (volúmenes en latín) cuyas  copias se hacían a mano de las obras originales, es decir «ediciones», que eran tan estimadas o  más que las originales, por las correcciones llevadas a cabo. Los encargados de la organización de la biblioteca buscaban en todas las culturas y  lenguas conocidas del mundo antiguo y enviaban negociadores para que pudieran obtener bibliotecas enteras, a veces para comprarlas tal cual, otras como préstamo para hacer copias.Dice Dennis Guedj en “El teorema del loro” que cuando llegaban los grandes buques al Puerto de Alejandría eran inspeccionados por la guardia, tanto en busca de contrabando como de textos. Cuando encontraban algún rollo, lo confiscaban y lo llevaban en depósito a la biblioteca, donde se encargaban de copiarlo. Una vez hecha esa labor, se restituía una copia del mismo a sus dueños, guardando en la biblioteca el original.  La biblioteca de Alejandría llegó a ser la depositaria de las copias de todos los libros del mundo antiguo.
Los sabios estudiaban, criticaban y corregían obras, entre ellos se encontraban personajes de la matemática tan conocidos como Arquímedes, el más notable científico y matemático de la antigüedad; Euclides que desarrolló allí su Geometría; Hiparco de Nicea, que explicó a todos la Trigonometría, ; Eratóstenes, conocido por su criba de números primos y por calcular las dimensiones terrestres; Apolonio de Pérgamo, gran matemático, que escribió en Alejandría Sobre las secciones cónicas;  Herón de Alejandría, un inventor de cajas de engranajes, de aparatos movidos por vapor y fórmulas para trabajar con triángulos; y el astrónomo y geógrafo Claudio Ptolomeo…entre muchos otros.En la película Agora, se puede ver la actividad en el Museo de Hypatia.
La destrucción de la Biblioteca de Alejandría es uno de los temas polémicos de la civilización occidental, asignándose a romanos, egipcios cristianos o musulmanes, dependiendo de la fuente consultada. Se carece de testimonios precisos sobre sus aspectos más esenciales, y solo se han encontrado escasas ruinas del Museo. Solo sabemos con certeza que TODOS hemos perdido tesoros de valor incalculable por la ignorancia y la mediocridad de unos pocos, y que eso no puede volver a suceder.

Reconstruir esta historia, mueve a la reflexión…. ¿Cuántos saberes se están perdiendo al quedar confinados secretamente?  ¿Es posible proteger los conocimientos y lograr que no se pierdan?
Estoy convencida que la única manera de asegurar la conservación de los saberes es divulgarlos, compartirlos, publicarlos y re-escribirlos entre todos. Por eso me parece importante el aprovechamiento de las herramientas 2.0 para el trabajo colaborativo: blogs, wikis, e-learning, especialmente en la formación docente.
Nuestros alumnos actuales del profesorado van a enfrentarse con un gran desafío: enseñar utilizando una forma distinta a la de sus propios profesores y referentes, por eso es necesario compartir con ellos nuestros antiguos saberes sobre la práctica docente y las diferentes innovaciones que vamos  aplicando a partir del ingreso de las netbooks en las aulas.
Aprender entre todos, es asegurar que ninguna llama sea capaz de extinguir los saberes de la comunidad docente.
Muy buena semana, nos leemos.
MAJO

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