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domingo, 29 de septiembre de 2013

Propuestas para otro escenario

  "¿Otra escena con respecto a cuál? Es útil comenzar, entonces,
por desmitificar la idea de que la educación sea un fenómeno 
                  que se despliega en un solo escenario"
Carlos Cullen



Tanto en el aula como en este espacio, desde hace un tiempo venimos trabajando sobre el proceso de evaluación analizándolo desde el punto de vista del profesor y de los alumnos. La intención es generar un pensamiento colectivo a partir del cual cada uno encuentre ideas y orientaciones para la acción y la reflexión acerca de su futura práctica personal.
Como estoy plenamente convencida que el vínculo pedagógico descansa en una relación de confianza. Desde esa confianza partió esta propuesta a mis alumnos del profesorado:


"Proponer una forma de evaluación innovadora para ser empleada como segundo parcial y fundamentarla desde la bibliografía trabajada en clase"

Ahora es el momento de confiar en la posibilidad de enseñar, confiar en la posibilidad de aprender... por eso, revisaremos las cuatro propuestas grupales presentadas por el curso de segundo año y mañana en plenario debatiremos el formato a adoptar (y si es necesario realizar algún ajuste)
Construir con otros exige pensar juntos, establecer acuerdos, retomar el contrato didáctico, discutir alternativas y evaluar que alternativa puede ser la más apropiada para este contexto situado. Pero sobre todo, destacar que construir con otros es una decisión que ofrece más y mejores posibilidades. 
Por eso, Muchas Gracias, chicos del 34!!! por animarse a trabajar de otra manera, sobre todo por permitirse crear pensando ¿Qué es lo que podemos hacer distinto? Ojalá que durante sus prácticas y futuras clases re-creen estas iniciativas, las amplíen, las reproduzcan, las diversifiquen, las multipliquen.... entonces si vamos a poder cambiar los escenarios de aprendizaje de las aulas de matemática.
Buena Semana
MAJO

lunes, 2 de septiembre de 2013

Algo más que evaluar...





Estas últimas semanas estuvimos trabajando con actividades centradas en la evaluación como corolario del parcial y de los trabajos prácticos entregados. Más allá de las experiencias vividas y que es necesario que cada interprete desde este nuevo rol docente, es interesante que podamos cambiar la mirada a través de un marco teórico.

Por eso los invito a leer algunos trabajos, de los muchos que hay, muy valiosos en este sentido....



Porque van a aportar mucho a los esquemas trabajados clase:



Luego los invito a participar en el siguiente foro de musas denominado  "EVALUACION"  donde no solo deben escribir su comentario sino además interaccionar opinando sobre los escrito por sus compañeros... 
¡Buena semana! por unos días nos encontraremos virtualmente hasta mi regreso del VII Congreso Iberoamericano de Educación Matemática.
Cariños
MAJO

domingo, 7 de julio de 2013

La evaluación es intercambio de información


Todos los años a esta altura termino escribiendo sobre evaluación, pueden corroborarlo buscando en el blog. Esta vez, para no repetirme, prefiero relacionar este post con algunos conceptos que hemos trabajado últimamente.
Desde la forma y el tono de voz que utiliza un profesor a la hora de saludar o explicar una actividad, hasta la manera de resolverlo por parte del alumno, son actividades comunicativas y de relación, que pertenecen a la esfera de lo “transaccional”, del contrato didáctico en forma explícita o no,y obviamente instalan lo que ese grupo de alumnos espera de su docente y viceversa. Por eso, cuando un curso solicita una postergación de exámen, son muchas las preguntas que surgen en relación a ese contrato (¿Porqué me piden postergar a mí y no a los demás? ¿Porqué no estudiaron en su momento? ¿Están “ninguneando”esta materia?)
Como toda decisión didáctica, no es sencilla de tomar. Aunque posiblemente en algunos casos haya prevalecido un pensamiento facilista a la hora de cambiar la fecha del exámen, prefiero pensar que ha sucedido exactamente lo opuesto: que hay una firme voluntad y responsabilidad de “devolver” en parte lo que les fue dado y superarse, de alguna manera una forma de “Devolución” en términos de Brousseau.

"Las relaciones que se generan en el entorno escolar, tanto en situaciones a-didácticas como didácticas,  plantean la “devolución” como un proceso que genera el alumno cuando es puesto en una circunstancia concreta (“ponerse en situación”). Esta “trasferencia de responsabilidad” genera un determinado conocimiento y promueve que el alumno analice, transforme y organice el saber de la manera más adecuada a su situación concreta. A partir de las relaciones que se suscitan en el aula, la devolución se vincula como una herramienta en la elaboración de conocimiento. En este cambio de roles se plantea un proceso de conocimiento a-didáctico, donde el maestro pasa a un plano más de acompañamiento, caso en el cual la “responsabilidad” recae sobre el alumno y le corresponde auto-gestionar su conocimiento.  La devolución en didáctica le plantea al maestro cuestionamientos para resolver problemas y generar un sistema de estrategias para enseñar, dar pautas a los alumnos y que estos puedan, por si mismos, generar el saber. "(Brousseau, 1991)

Para esta simple profesora, la evaluación es un proceso en el cual reunimos evidencias, hacemos inferencias, llegamos a conclusiones y actuamos según dichas conclusiones, con la mayor libertad  que nos permite el ser atosigado con indirectas sobre el porcentaje de alumnos reprobados... Para mí, una evaluación es constructiva cuando el foco de atención  del proceso evaluativo es el aprendizaje del estudiante. En resumen, una evaluación es constructiva cuando nos ayuda a fomentar el aprendizaje del estudiante y deja de serlo cuando obstaculiza de alguna manera.
Por otro lado, creo que para un estudiante, la evaluación es una oportunidad de mostrar su entendimiento y sus habilidades. De alguna manera, es una conversación con el profesor sobre qué ha aprendido y qué cosas permanecen confusas, y sobre qué elementos fueron de utilidad y cuáles no en el aprendizaje del estudiante. La evaluación es una oportunidad para tener una retroalimentación recíproca y es una fuente de sugerencias de acción. Desde la perspectiva del estudiante, la evaluación se vuelve constructiva cuando él mismo puede valorar lo que puede hacer y a su vez ayudarlo a aprender lo que todavía no maneja; porque el núcleo central de una evaluación constructiva es el alumno.
Creo imprescindible la necesidad de una evaluación que nos permita caracterizar el aprendizaje (en lugar de sólo medir un desempeño) y desde allí generar lineas de acción que permitan mejorar  la enseñanza. En ese sentido, es útil para iniciar un proceso de evaluación constructiva, leer e interpretar la información recolectada, socializarla con los pares para comprender que está sucediendo y así, poder rediseñar estrategias en forma conjunta. Por supuesto, esto requiere un  compromiso institucional para hacer un real y mejor proceso de evaluación,  no de aprobar a todos en busca de las estadísticas perfectas, o tener más evaluaciones para "lavar culpas".
 Mañana seguiremos conversando en clase... Muy buena semana pre-receso invernal!!
                                                                                                                                 MAJO

viernes, 2 de noviembre de 2012

Evaluar para conocer...







"La evaluación que aspira a ser formativa tiene que estar continuamente al servicio de la práctica para mejorarla 
y al servicio de quienes participan en la misma y se benefician de ella"  Álvarez Méndez







Todos  hablamos  de evaluación, pero para cada uno de nosotros, evaluar tiene  un  significado diferente. Evaluar  con  intención  formativa no es lo mismo que medir,  ni calificar,  ni corregir, tampoco es clasificar, ni  examinar  ni aplicar raros tests. La evaluación tiene que ver con muchas de estas cosas:calificar, medir, corregir, clasificar, certificar; pero el eje central de la actividad evaluativa es el uso y la finalidad con que se aplica. Con respecto a eso, dice Álvarez Méndez (1993) "En el ámbito educativo debe entenderse la evaluación como actividad crítica de aprendizaje, porque se asume que la evaluación es  aprendizaje  en  el sentido  que  por  ella  adquirimos conocimiento"
Nosotros, hace tiempo que venimos reflexionando acerca de una concepción diferente de la evaluación como fenómeno destinado al aprendizaje y no sólo a la comprobación de conceptos o procedimientos, pensándola como un instrumento de mejora y no sólo como un tamiz capaz de proporcionar una calificación medidora de logros.
Todos necesitamos aprender de y con la evaluación. El profesor debe buscar evaluar para conocer, para  mejorar  su práctica docente desde su  complejidad,  y  para colaborar  en el  aprendizaje del  alumno  conociendo  las  dificultades  que  tiene que  superar,  el  modo de resolverlas  y  las  estrategias  que  pone en funcionamiento.  El  alumno aprende al reflexionar, al partir de su propia evaluación y de la corrección, de la información contrastada que le ofrece el profesor, que será siempre crítica y argumentada, pero nunca descalificadora ni penalizadora.
Visto así, parece que en las escuelas se evalúa mucho y se cambia poco... Porque si en verdad la evaluación se destinara a aprender, se evitaría la repetición de errores, favoreciéndose una mejora en la práctica. Si sólo sirve para medir, clasificar, seleccionar...repetiremos de forma inexorable errores que llevan a la exclusión.
Estoy profundamente convencida que la evaluación no debe ser un momento final, sino que por el contrario, debe entremezclarse en el proceso  de enseñanza-aprendizaje, posibilitando a los estudiantes transitar por un camino reflexivo muy interesante: el de saber porque si o porque no, se van alcanzado los fines previstos. Tanto para los alumnos como para los profesores, el entender la evaluación como un camino para el aprendizaje  permite que sea recorrido de forma inteligente y responsable, ayudando a entender lo que sucede y por qué, facilitando la cambios de rumbo, de estrategias, reconocimiento de errores y sobre todo, la mejora de la práctica. 
Por eso, me resulta muy interesante el uso de las rúbricas de evaluación.

He seleccionado distintos materiales al respecto que podrán encontrar en  mi Libreta de Evernote para poder realizar sus propias grillas de evaluación, y además encontraran la rúbrica con la cual evaluaremos los portfolios.
También los invito a pasar por charlas de musas para seguir conversando sobre el tema y contar experiencias.
Muy buena semana, nos seguimos leyendo (puesto que mi voz, aún brilla por su ausencia)
MAJO


lunes, 15 de octubre de 2012

¿Qué traemos en el portafolios?


Para los estudiantes de mi generación y varias anteriores, este portafolios era el clásico. Todos los alumnos en la escuela lo tenían... y yo a mis seis años, me preguntaba ¿Qué se llevaría al cole ahí adentro? ¿Qué cosas viajaban en esa valija marrón? ¿Serían siempre las mismas, a la ida y  a la vuelta? Me intrigaba eso....De hecho, cuando empecé primer grado, le pedí a mi abuelo Enrique que me comprara una valijita colorada porque según "mi pseudo-evaluación diagnóstica preescolar" el color tenía relación directa con el contenido a trasladar.
Treinta y tantos años después, los portafolios y las evaluaciones que hago de ellos apuntan a reflexiones un poco más profundas, aunque siempre abarrotadas de interrogantes, pues al evaluar buscamos responder diferentes inquietudes, Aún hoy me pregunto: ¿Qué significa evaluar para cada uno de nosotros' ¿Qué están aprendiendo realmente mis alumnos? ¿Ellos aprenden lo que  verdaderamente me he propuesto enseñarles? ¿Es necesario realizar ajustes para mejorar la enseñanza? 
En una época de mochilas de hojas sueltas, casi vacías de carpetas, la constitución de un Portafolio, electrónico o textual, es un interesante proceso que permite utilizar la evaluación como un recurso de aprendizaje, dice Alvarez Mendez, en "Evaluar para conocer, examinar para excluir", "...cuando la evaluación y el aprendizaje se dan simultáneamente, quien es evaluado produce, crea, discrimina, imagina,analiza, duda, se equivoca y rectifica, elabora respuestas, formula preguntas,surgen las dudas, pide ayuda, busca en otras fuentes...Es decir, pone en funcionamiento el conocimiento y su capacidad de argumentar. Actúa de un modo consciente y responsable sobre su propio aprendizaje" Siguiendo ésta linea, Gaby D'Angelo en su post "Saquen una hoja" nos propone salir de los reduccionismos clásicos, y además  nos presenta una nueva métafora con tazas!! 
Esto es lo que todos los docentes deseamos lograr, ahora ¿cómo podemos hacerlo? La propuesta de hoy, apunta a la construcción de un PORTFOLIO, que esencialmente, consiste en guiar a los alumnos a reunir diferentes producciones durante un lapso de tiempo, mediante las cuales será posible evaluar los conocimientos y habilidades desarrolladas y puestas en acto, en el marco de cierta disciplina, involucrándolos activamente en la construcción de sus  aprendizajes. Así como también,  motivarlos  para que no se conformen con los primeros resultados, sino que sean capaces de reflexionar críticamente acerca del recorrido de su propio proceso de aprendizaje.

Así, el portafolio de un estudiante responde a dos aspectos esenciales del proceso de enseñanza-aprendizaje,  por un lado abarca la metodología de trabajo, las estrategias y el contrato didáctico que rige la interacción entre docente-alumno; mientras que por otro, se constituye como un método de evaluación capaz de integrar coordinadamente un conjunto de  indicadores permitiendo una valoración más ajustada a la realidad, algo difícil de adquirir con otros instrumentos de evaluación más tradicionales que aportan una visión más artificial fragmentada.
Las producciones de los Portfolios ya sean electrónicas o no, informan del  proceso personal seguido por cada estudiante, permitiéndole tanto a él como a los demás, visualizar sus esfuerzos y logros,  las relaciones que ha podido establecer en función a los objetivos de aprendizaje y los criterios de evaluación establecidos previamente.
En este link podemos encontrar más información sobre e-portfolios
Pero no todo es tan simple…para encontrar las respuestas que nos planteamos al inicio, debemos hacernos más preguntas:
¿Cómo elegir las tareas y trabajos  a incorporar en el Portfolio para que sean representativas de  las capacidades que deseamos desarrollar y evaluar?  ¿E-portfolio si o si? ¿Evaluar los progresos, los productos finales entregados o ambas cosas? ¿Exigir a todos por igual o de acuerdo a sus esfuerzos y compromisos?
Como siempre en estos post, termino con más preguntas que respuestas. Por eso, hoy les pregunto a los chicos de segundo año del Profesorado de Matemática: ¿Que están aprendiendo al realizar sus portfolios?
Linda semana, a todos!
MAJO

domingo, 24 de junio de 2012

Días de furia: parciales y finales....

Es época de parciales y finales, así que deseo escribir algo especialmente para mis alumnos. 
Podría decir que leí y aprendí mucho sobre evaluación; pero creo que aprendí más, al reconstruir mi historia como alumna, pues hace muchos años que doy exámenes y aún  continúo haciéndolo. Por eso, hoy, al poner la lupa sobre las diferentes actitudes que han tenido mis propios docentes, tengo muy claro que lugar jamás ocuparé: “el del verdugo”. Desde otro rol, me gustaría decir algo que les permita reflexionar en estos tiempos de exámenes, sobre el interés por saber, en lugar del interés por aprobar. De verdad, deseo que encaren esta etapa estudiando para aprender y no pensando solo en la aprobación; porque de esta manera, más allá de las calificaciones, todos obtendremos resultados positivos. ¡Chicos, seguro vamos a saber más que al inicio del año!
Es claro, que este proceso reflexivo no debe ser solo para los alumnos, para los profes también es un momento importante. Íntimamente tenemos que interpretar los resultados y las dificultades presentes en la evaluación, ya que ésto nos permitirá recapacitar acerca de nuestras propuestas de enseñanza y si es necesario, hacer ajustes.
Decía Edith Litwin: “Apreciar, estimar, atribuir valor o juzgar han sido los conceptos que más se asociaron a la evaluación. Desde una perspectiva didáctica, el concepto implica juzgar la enseñanza y juzgar el aprendizaje; atribuirles un valor a los actos y las prácticas de los docentes y atribuirles un valor a los actos que dan cuenta de los procesos de aprendizaje de los estudiantes. Desde una perspectiva didáctica, significa también el estudio de las relaciones y de las implicancias del enseñar y aprender.” Por eso, en este punto, me parece esencial encarar un proceso de toma de conciencia sobre los aprendizajes adquiridos y las dificultades afrontadas, sobre la comprensión o la transferencia de algunos contenidos… así que mañana, en nuestra clase, trabajaremos fuertemente al respecto.
Repetimos habitualmente que cada uno de nosotros tiene su propio tiempo; pero ¿somos conscientes de lo que quiere decir eso? Los aprendizajes significativos necesitan tiempos de consolidación, tiempos en los que los contenidos trabajados se relacionen con otros, se asienten y no todos podemos establecer esas relaciones en el mismo momento. Algunos alumnos lo hacen al leer el material bibliográfico, otros durante las clases, incluso a veces esa integración sucede durante la evaluación... mientras que en muchos casos, durante el examen, es donde surge y se manifiesta la duda, como indicio de una demanda que no llegamos a satisfacer con nuestros saberes…. lejos de frustrarnos por lo que no sabemos, debemos comprender que solo quiere decir que necesitamos más tiempo para aprender algo que todavía no tenemos del todo claro. Lo importante es que todos, por un camino u otro, alcancemos la meta... y que no decaiga!!
La idea de un parcial no es que el alumno atraviese una situación sorpresa, para ver como salen de ella, por el contrario, me gustaría que puedan estar tranquilos, en un clima natural y armónico, que favorezca el pensar, el relacionar, que les permita resolver situaciones de aprendizaje, y si es posible, que se permitan disfrutar de los saberes que evidencien como adquiridos. Una evaluación no mejora lo aprendido, permite, en el mejor de los casos, su reflejo, y ese reflejo se verá más nítidamente en un ambiente sereno y no en un clima empañado por el miedo y la tensión.
Para finalizar, un estudio pedagógico sobre el papel de las creencias de los docentes en los procesos del aprender de los estudiantes (Rosenthal y Jacobson, 1980), muestra cómo las expectativas que los docentes tienen acerca de los posibles rendimientos de sus alumnos pueden convertirse en una profecía que se cumple inexorablemente… ¡¡Ojalá se cumplan mis expectativas sobre ustedes, puesto que son las mejores!
Espero haber contribuido a que tengan una buena y provechosa semana de estudio!!!!
Cariños
MAJO